miércoles, 3 de diciembre de 2008

Junier. Explicaciones. Capítulo 2.

Era de noche, oscura y solitaria.
Junier bajó las escaleras del piso. Estaba más furioso todavía. ¿Por qué había bajado las escaleras? Podía trasladarse a donde quisiera sólo con pedirlo. ¿Por qué entonces? ¿Por qué se había desmayado en la habitación? Era un acto humano, por así decirlo. Los diablos no sienten, no se desmayan. En todo esto pensaba mientras iba caminando por la calle “¿Caminando?” pensó. ¿A caso había perdido sus poderes?

Una ambulancia sonaba en la distancia, se aproximaba. Pasaron cuatro a gran velocidad.
“Uno de ellos ya está muerto. Dos no tienen nada grave, sobrevivirá. Y el último esta muy mal” pensó. “Bueno, si Badariel lo permite”. Badariel era otro de sus hermanos guerreros. Eran sus almas y no debía meterse por medio. “Por lo menos conservo mis poderes. Vamos a probarlos”.

Si había algo que le gustaba a Junier, era el destrozar la vida de las personas a las que influía. Ya fuera matándolos y llevándose el alma al infierno, ya era dejándolo vivir pero con un gran shock. Y tenía la combinación perfecta. En el siguiente cruce una mujer en bicicleta estaba esperando que el semáforo se pusiera en verde. Un camión a gran velocidad se dirigía al cruce por una calle perpendicular. Antes de que cambiara el semáforo, Junier se concentró y pasó lo que tenía que pasar: el camión no frenó y se llevo por delante a la ciclista. La ciclista volaría unos siete u ocho metros, siendo frenada por una cabina telefónica. Junier se acercó antes de que llegaran las pocas personas que quedaban en la calle. Estaba agonizando, llena de cristales. Los ojos los tenía abiertos, la respiración entre cortada y haciendo gestos de dolor. También parecía pedirle ayuda.

- Eres mía.- dijo Junier.

Lo tocó y se llevó el alma. Ahora quedaba corromper al pobre camionero que venía pálido y gritando:

- ¡Socorro! ¡Ayuda! ¡Una ambulancia! ¡No la he visto! ¡Por favor, ayuda!

Sentimientos que Junier se encargaría de magnificar.

“Tengo mis poderes y vuelvo a disfrutar. ¿Qué será lo que me pasó? Son pocas las personas que podrán responderme a eso. Pero sé quién es el indicado”.- pensó.

Hizo su trabajo con el camionero y desapareció de las calles de Madrid. Su próximo destino: Cardiff (Reino Unido).

4 comentarios:

M dijo...

Me gusta, pero no cambies a la ciclista de sexo a lo largo del relato XD.

Corboboy dijo...

Voy a corregirlo XD

Corboboy dijo...

Creo que está arreglado. Sino díme dónde esta el error por si se me ha pasado otro.

Saludos y gracias por leerlo y postear lo que piensas-

M dijo...

"Estaba agonizando, llena de cristales. Los ojos los tenía abiertos, la respiración entre cortada y haciendo gestos de dolor. También parecía pedirle ayuda.

- Eres mío.- dijo Junier.

Lo tocó y se llevó el alma. Ahora quedaba corromper al pobre camionero que venía pálido y gritando:"

Yo entiendo que toca primero a la ciclista, ¿no? Entonces lo lógico sería que dijese "eres mía" y "la tocó".

Igualmente, el camionero debería decir luego "no la he visto" si es a la ciclista a la que se refiere.

Un saludo :)