- No, no, no, el vector de dirección lo descompones en las componentes de los ejes X e Y al igual que el de la fuerza, entonces…
Sonó el timbre y les faltó tiempo a los alumnos de clase en levantarse y dirigirse a la puerta.
- Supongo que doy por resuelta tu duda, Mark.- dije -. Mañana haremos ronda de ejercicios, así que traerlos todos hechos y saldréis a la pizarra. Charlie, que le veo y escucho.
- Oh, profesor, es el único que en pleno siglo XXI manda deberes, tiene que evolucionar, está anclado al pasado.
Charlie es un fanático de la serie ‘Rebeldes y adolescentes’ y no se perdió el capítulo de ayer.
- Charlie, que Pam le diga eso a la profesora Smith, no significa que funcione en la vida real conmigo. Quien esté de acuerdo con Charlie que levante la mano y cambiaré los ejercicios por un examen sorpresa.
- ¡NO! – dijeron mis alumnos al unísono.
- Charlie, el pueblo hablado.- dije entre risas.
- Profesor, lo mismo le digo de la frase de ‘El secreto del faraón’.
Si alguno de mis antiguos colegas viera en qué me he convertido, se echaría a reír. De científico de éxito a profesor de instituto y dando gracias. Adolescentes hormonalmente inestable, muy divertido. Y es que la vida es muy cruel a veces. Ya me siento mejor dentro de mi desdicha y lo que más funciona es tener siempre el celebro funcionando, que no recuerde, que no vuelva a sentir lo que ya sentí.
- Profesor Kraft, ¿Tiene un momento?
Alice. Alice es, digamos, una alumna-fan de su profesor. Nunca me he visto como un galán conquistador, pero con los ojos verdes y mi pelo rubio han conquistado a varias mujeres. Ésta está entre ellas. Siempre esperaba a que se fueran todos los de la clase para acercarse a hablarme. Desgraciadamente, sus sentimientos eran muy distintos a los que yo sentía por ella. Afortunado será el hombre que conquiste a esta adorable niña. Para mí, solo es el reflejo de la hija que perdí hace tiempo. Rebecca tendría un año menos que ella ahora.
- Dime, Alice.- dije.
- Le he comprado esto. Es un documental sobre la caída del muro de Berlín.
‘No puedo recordar a una mujer con tanta perseverancia como esta’ pensé.
- Muchas gracias, Alice. No tenías que haberme hecho este… regalo.
- ¿Cree que podríamos verla juntos?
La psicóloga del centro nos dijo a sus padres y a mí que habría que tratarla con cuidado, que no hubiera que hacer entender algo que ahora mismo se le escapa. Sola se daría cuenta, maduraría y volvería a gustarle los niños de su edad. Menos mal que sus padres son unas personas muy comprensivas e inteligentes y no formaron el escándalo que se hubiera provocado. Eso me costó contarle toda mi vida a sus padres. Ellos, aparte del traidor doctor Daiki lo sabían todo.
- Si tu madre hace la cena como la última vez, sí.-dije.
- Ah, bueno.-se puso roja-. Pero este fin de semana mi madre y mi padre no están y pensé…
Dulce inocencia. Evidentemente, no sabe que sus padres y yo nos conocemos y que sabemos lo que pasa conmigo. Ella cree que me siento atraído por su madre, por eso ella me cita a su padre.
- ¡O Mejor!, como yo viví la caída del muro, puedo hablar con la profesora Brown, le propongo que lo veáis en la clase de Historia y después me hagáis preguntas sobre lo que era Alemania en esos tiempos.
- No, déjelo quedaremos en casa. ¿Mañana, miércoles?
- Una sabía elección. Vendré a recogerte cuando termines tus ensayos de animadoras e iremos a tu casa.
Se fue contenta.
Y por ahí empezaré a contar mi historia: El muro de Berlin.
Continuará…
N. de. A.: Personaje basado en ‘Mutants & Masterminds’, el juego de rol que estoy jugando ahora.